Vino blanco

La mayoría de vinos blancos que encontramos en el mercado son vinos jóvenes y frescos, perfectos para acompañar platos ligeros y recomendables de servir bien frescos, entre 6 y 8oC. Aún así, también hay vinos blancos con más estructura o densidad (elaborados con un toque de barrica o con trabajo de lías), ideales para tomar con platos un poco más grasos o potentes como pescados guisados, foies o carnes blancas, y recomendables de servir entre 10 y 12oC.